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Titulo revisara ifai compra acciones televisa alameda

Titulo: Revisará IFAI la compra de acciones Televisa-Alameda

Género: Nota informativa
Medio: Televisión

Autor: No dice
Fuente: Diario de México

Fecha: 23 de Abril de 2007

El Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI) ordenó a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) entregar parte de la información relativa a la compra-venta de acciones entre los grupos Televisa y Alameda.

La comisionada María Marván Laborde determinó dicha entrega, al resolver el recurso de revisión número 3409/06, en el que un particular -a través del despacho jurídico Kornstein, Veisz, Wexler & Pollard, LLP- solicitó los documentos sobre la transacción.

Sin bien ordenó a la CNBV entregar las copias de los documentos solicitados, la comisionada consideró necesario proteger el secreto comercial, por lo que sólo determinó la entrega de versiones públicas.

Por el contrario, desestimó el argumento de la CNBV en el sentido de reservar toda la información porque estaba en curso un juicio de amparo.

Al respecto, los abogados del solicitante de la información explicaron que el amparo se refería sólo a una garantía de audiencia en un juicio anterior, de manera que no podía ser utilizado para impedir el acceso a la información.

Comentario: Es sobre que quieren revisar los documentos de compra y venta de Televisa- Alameda, se me hace bien que hayan querido revisar los documentos porque si no los revisan después pueden haber pleitos por las compras de la televisora.

Titulo alistan semana sin television genero nota informativa

Titulo: Alistan semana sin televisión

Género: Nota informativa
Medio: Televisión

Autor: No dice
Fuente: Noroeste

Fecha: 17 de Abril de 2007

MÉXICO (NTX) .- Están promoviendo una semana sin televisión del 23 al 29 de abril, en la que se espera la participación de al menos 20 millones de personas en todo el mundo, señalo Robert Kesten.

Dedicar mucho tiempo a aparatos electrónicos como la computadora, el televisor o el teléfono celular, que alejan a las personas de las relaciones interpersonales directas, fomenta la agresividad, advirtió el especialista.

Los gobiernos de India, China, Francia y recientemente Estados Unidos reconocen que existe un problema a partir de que la gente pasa muchas horas frente al televisor, la computadores, el iPod o el teléfono celular entre otros, explico en un comunicado de la Universidad Iberoamericana.

“Cada vez hay mas gente interesada en un cambio radical en ese sentido”, sostuvo el también director ejecutivo de la asociación “Tv Turn Off Network”, que pugna por una mejor comunicación entre seres humanos.

Al hablar sobre la importancia de4 relacionarse con las demás personas que conforman el entorno y con aquellas que potencialmente podrían estar cerca, destaco que es necesario el contacto humano, pues de lo contrario, las consecuencias son, entre otras, la obesidad y el sedentarismo.

“Pero si racionar las horas que la usamos; pensar en actividades de otro tipo, ver amigos, disfrutar de la tarde fuera de casa, leer o estrechar lazos familiares”.

Según Kesten, las horas que cada persona pasa frente a diversas pantallas la hacen menos productiva y mas dependiente de las condiciones que provean esos aparatos.

“Hemos perdido la habilidad de usar nuestra imaginación y sin ella la humanidad no tendría activos tan preciados como Pablo Picasso, Federico García Lorca o tantos mas artistas que se han dedicado a crear mundos en su mente”, expuso.

“Todos tenemos tiempo para hacer mil cosas. El mundo no se acabara si no revisamos el correo electrónico por una semana; debemos pensar en reforzar nuestras relaciones humanas y no solo aquellas que tenemos a través de pantallas”, añadió.

Comentario: Esta nota trata sobre que todos nosotros no veamos televisión, porque todos vemos mucho la televisión y debemos de realizar otras actividades y no más estar apegados al televisor, pues todos nosotros no debemos de ver mucho la televisión porque es malo.

titulo demandan periodistas sonora seguridad genero

Titulo: Demandan periodistas de Sonora seguridad

Género: Nota informativa
Medio: Periodismo

Autor: No dice
Fuente: Noroeste

Fecha: 18 de Abril de 2007

HERMOSILLO (NTX).- Periodistas de medios de comunicación locales y nacionales marcharon ayer en silencio para manifestarse en contra de la violencia y demandar garantías de seguridad para ejercer su profesión,.
Unos 30 comunicadores de prensa, radio y televisión iniciaron la marcha en la sede del Congreso local en esta ciudad y luego se encaminaron hacia el Palacio de Gobierno, para concluir en las instalaciones del Ayuntamiento.
Los manifestantes portaron pancartas con diversos mensajes en los que exigieron a la autoridad estatal justicia en los delitos contra periodistas, un alto a la represión y a la violencia contra los trabajadores de los medios de comunicación.
A nombre de los manifestantes, Arturo Soto Munguia dijo que las agresiones contra los periodistas se están convirtiendo en costumbre, no solo en Sonora sino en todo el país, y es necesario exigir garantías para el trabajo de los comunicadores.
El Gobernador de Sonora, Eduardo Bours Castelo, expuso que continúan las investigaciones en torno al secuestro del periodistas Martines Ortega, ocurrido la víspera en la fronteriza ciudad de Agua Prieta y que hasta el momento no hay avances.
El Mandatario estatal rechazo adelantar si el narcotráfico tiene algún tipo de participación en este secuestro, por lo que esperara a que la fiscalia estatal concluya la investigación.
El grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrático promovió en el Congreso local un punto de acuerdo para repudiar y condenar los asesinatos y desapariciones de periodistas en México, particularmente en Sonora.
El Congreso se comprometió a analizar, discutir y en su caso adecuar el marco normativo aplicable y necesario para garantizar el libre y pleno ejercicio del trabajo informativo en la entidad.

Comentario: En esta nota se trata de que hicieron una marcha todos los periodistas porque no se puede practicar esta carrera en el país debido a que hay muchos secuestros de periodistas, lo que dice Eduardo Tours Castelo de que se continúan las investigaciones ojala que sigan con las investigaciones.



titulo aviso del narco medios asesinato de

Titulo: “Aviso” del narco a medios, el asesinato de periodistas

Género: Nota informativa
Medio: medios

Autor: Escrito por Agencias
Fuente:
Diario Transición

Fecha: 10 de Abril de 2007

Los líderes del PAN, el PRD y el PRI en la Cámara de Diputados, así como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), exigieron a la Procuraduría General de la República (PGR) y a las autoridades de Guerrero esclarecer inmediatamente el asesinato del periodista Amado Ramírez Dillanes, asesinado hace tres días en Acapulco, Guerrero, y quien fue corresponsal de una empresa televisiva.

El periodista había concluido la emisión diaria del programa “Al Tanto” en la estación Radiorama, cuando un desconocido le asestó cinco tiros con una pistola calibre .38, de acuerdo con un informe de la Unidad de Respuesta Rápida (URR) de la SIP en México.

Según versiones contradictorias de testigos, el asesino alcanzó a gritar: “Te dije que no te metieras con nosotros”. Sin embargo, otros lo niegan y relatan que sólo le disparó y se acercó a rematarlo cuando el reportero ya estaba en el suelo, indicó la SIP.

El dirigente de la fracción del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Javier González Garza, calificó de "indignante" el crimen contra el corresponsal de Televisa en Acapulco, y dijo que esa ola de asesinatos es muy preocupante, "tal parece que el Estado está siendo rebasado”.

"No puede seguir pasando eso. Es una demostración evidente de que no están funcionando los operativos. Es terriblemente preocupante", dijo en San Lázaro.

A su vez, el coordinador del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Emilio Gamboa Patrón, consideró que se trata de algo "muy lamentable" por lo que exigió una investigación a fondo y con una enorme celeridad a las autoridades de los tres niveles de gobierno.

"Ese atentado es un crimen más hacia periodistas, que mucho lamentamos en la Cámara de Diputados. Todas las fuerzas políticas en el Congreso de la Unión están indignadas y molestas, por lo que exigimos una investigación pronta, que se aclare a qué se debe ese ánimo de venganza en muchos estados del país”, expuso.

Gamboa Patrón señaló que México no puede ser cautivo del crimen organizado. "Tenemos que mantener una lucha con todo para terminar con esta desgracia que está sucumbiendo a México”.

El vicecoordinador del Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados, Cristian Castaño Contreras, lamentó el atentado contra Ramírez Dillanes, y exigió a la PGR y a la Procuraduría de Guerrero una investigación a fondo.

Condenan asesinato Segob y sip

El presidente Felipe Calderón instruyó al titular de la Procuraduría General de la República, Eduardo Medina-Mora, a trabajar con las autoridades estatales en las investigaciones de crímenes contra periodistas.

La Secretaría de Gobernación dio a conocer lo anterior, mediante un comunicado, y a nombre del gobierno de la República hizo un reconocimiento a la labor y valentía de los comunicadores.

Asimismo, condenó los atentados contra periodistas y refrendó su compromiso de combatir de manera frontal la delincuencia organizada.

“El gobierno de la República condena de manera enérgica los atentados en contra de representantes de medios de comunicación y refrenda su compromiso de combatir de manera frontal al crimen organizado”, subrayó la Segob.

Desde Miami, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó también el asesinato del periodista Amado Ramírez ocurrido el viernes y urgió a las autoridades a resolver las agresiones y crímenes contra esos profesionales ocurridos en el país.

“Lamentamos el crimen de Ramírez que se suma al de otros colegas de México que aún siguen sin esclarecerse”, aseveró en un comunicado Gonzalo Marroquín, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP.

“Urgimos al gobierno federal a atender y resolver todas las agresiones y crímenes cometidos contra periodistas para evitar que la falta de acción alimente el miedo y la autocensura”, agregó Marroquín en el comunicado.

Según la SIP, en lo que va del 2007 se han registrado en el estado de Guerrero unas 90 ejecuciones aparentemente vinculadas al narcotráfico y desde octubre de 2006 fueron asesinados en México los periodistas Roberto Marcos García y Bradley Ronaldi Will.

Los reporteros Rodolfo Rincón Taracena y José Antonio García Apac permanecen desaparecidos, en casos que estarían relacionados con su actividad periodística. En los asesinatos de Raúl Marcial Pérez, Adolfo Sánchez y Misael Tamayo Hernández, aún se investigan los móviles, concluyó la SIP.

Descarta SIEDO atraer homicidio

La Subprocuraduría de Investigación Especializada contra la Delincuencia Organizada (SIEDO) descartó atraer la investigación del homicidio del reportero Amado Ramírez, pues no existen evidencias de que esté involucrado el crimen organizado.

Así lo informaron fuentes de la Procuraduría General de la República (PGR), quienes sin embargo señalaron que la SIEDO sí coadyuva en las investigaciones efectuadas por la Procuraduría General de Justicia del Estado de Guerrero (PGJE).

La PGR precisó que desde que se tuvo conocimiento del crimen del corresponsal de Televisa, representantes de la SIEDO acudieron para indagar si el homicidio estaba relacionado con la delincuencia organizada, empero encontraron que se trata de un homicidio del fuero común.

Las fuentes de la PGR refirieron que agentes del Ministerio Público Federal participaron en el inicio de la averiguación previa y peritos federales coadyuvaron en la elaboración del retrato hablado del presunto responsable del homicidio de Ramírez Dillanes.

Según dichas diligencias no existen indicios de que el homicidio se relacione al crimen organizado.

Mencionaron que la SIEDO descartó atraer el caso ya que la Ley contra la Delincuencia Organizada establece que investigará un homicidio cuando éste se encuentre vinculado con el crimen organizado "situación que en el caso de Amado Ramírez, no ocurre”, acotó.

Sin embargo, las mismas fuentes tampoco descartaron que pueda ser la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra Periodistas (FEADP), también de la PGR, la que se enfoque en las investigaciones que desarrolla la procuraduría estatal.

Ramírez Dillanes fue asesinado el 6 de abril, cuando salía de conducir un programa radiofónico. De acuerdo con testigos, un individuo se acercó y disparó a quemarropa contra el informador poco antes de abordar su automóvil, lo que le causó la muerte.

Titulo: ¿Por qué se Debe Seguir Haciendo Cine Mexicano?

Género: Ensayo
Medio: Cine

Autor: Pedro Matute4
Fuente: Revista Razón y Palabra
Fecha: Abril-Mayo de 2007

Mas allá de los beneficios que le puede traer en materia económica (empleos, crecimiento, rentabilidad, etc.) a un país (en este caso México) el contar con una sólida industria fílmica, existen otros que son aun mas importantes de índole artística, cultural, social y comunicacional, por lo que estos bienes en buena parte intangibles y nada rentables económicamente, pero si ideológicamente, deben ser considerados estratégicos para la subsistencia de cualquier nación.

En la sociedad de la información -como diría Castells- y en un mundo que tiende a la globalización en el que los adelantos tecnológicos avanzan a pasos agigantados, el lenguaje audiovisual del que forma parte la cinematografía, es el medio por excelencia y preponderante para la transmisión del conocimiento, la cultura, la conservación de nuestra identidad, la cohesión y unidad de los valores nacionales y un baluarte eficaz para defendernos del brutal avasallamiento del imperialismo cultural proveniente de los bárbaros del norte que pretenden reducir a cenizas lo que con tanto esfuerzo y a través del tiempo hemos logrado construir en esta tierra que nos identifica como nación.

La industria cinematográfica nacional, antes de su punto de quiebre en 1997, paso por todas las fases existenciales que cualquier ser vivo tiene que transitar: nació, creció, tuvo su época de auge y después poco a poco con la llegada de la enfermedad incurable de la corrupción, murió. En esta longeva vida que tuvo existen varias películas de muy buena calidad en las que nos identificamos y que representan nuestros valores, cultura, tradiciones, idiosincrasia, lo que es México y no me refiero al folklorismo indigenista (que si bien forma parte de este crisol, no lo es todo) al que tan afecto era el “Indio” Fernández, uno de los iconos de nuestra cinematografía, de los principales mas no el mejor. Allí están “El Compadre Mendoza”, “Allá en el Rancho Grande”, “Vamonos con Pancho Villa”, “La Barraca”, “Campeón sin Corona”, las de Cantinflas, sobretodo las de blanco y negro, “El Esqueleto de la Señora Morales”, “Distinto Amanecer”, “Viento Negro”, “Las Poquianchis”, “Canoa”, “Los Olvidados”, “Una Familia de Tantas”, “Nosotros los Pobres”, “Rojo Amanecer” y varias mas que omito debido a que la lista se llevaría varias cuartillas, pero que no se demeritan en su calidad, sus fines, su influencia y el aspecto de ser un ente cohesionador que además de narrar la historia de México, de alguna u otra forma, todos los mexicanos nos identificábamos y nos veíamos representados en el. Y no solo eso, si no que también unió y reflejo la identidad latinoamericana a través del melodrama urbano, como lo llego a mencionar Jesús Martín Barbero en su libro “De lo Medios a las Mediaciones”

Se puede decir que la industria fílmica mexicana cumplió su cometido sobre todo en la primera mitad del siglo XX, tuvo reconocimientos internacionales, era vista en gran parte del mundo, llego a ser la sexta industria del país con mas de cien películas producidas anualmente, tenia un gran mercado interno donde no solo recuperaba la inversión, sino que hasta obtenía dividendos y se exportaba a varios países. Pero a partir de la década de los años cincuenta empezaron a aparecer los primeros síntomas seniles que la empezaron a atacar y su decadencia en todos los órdenes fue lenta pero segura, hasta llegar a enterrar a este anquilosado sistema de producción.

Las causas de su decadencia fueron múltiples y muy variadas en el esquema anteriormente utilizado::En primer lugar tenemos a la corrupción representada por la santísima trinidad de la asociación de productores, los sindicatos cinematográficos y el gobierno del país que fueron creciendo en una espiral agigantada hasta que de plano reventó, la cerrazón de las entidades anteriormente mencionadas que impedían el paso a cualquier gente fuera de ese gremio por lo que era imposible acceder a el y refrescarlo con ideas innovadoras y solo mediante recomendaciones de muy alto nivel o heredando posiciones se podía acceder a la industria cinematográfica, debido a lo anterior la calidad de las prelícualas se iba degradando paulatinamente (claro que todos los años realizaban dos o tres que valían la pena para que representaran a nuestro país en los festivales internacionales), hasta que alcanzaron el nada honroso denominativo de “churros” en alusión a la calidad de las cintas y era común escuchar la frase “yo no veo cine mexicano” por lo que la cinematografía nacional fue perdiendo mercados y quedando solo como diversión popular dirigida a las clases mes bajas y analfabetas de la población que eran a las únicas que les gustaban este tipo de películas que en la vulgaridad y la violencia encontraron el imán para una pobre taquilla que bajaba día a día, pero lo curioso es que se mantenían los altos índices de producción ya que se financiaban a través de nuestros impuestos sin importarle al gobierno que se recuperara la inversión ya que su finalidad era ofrecer el circo fílmico al populacho a través de la paraestatal “Operadora de Teatros”, apapachando a productores y sindicatos, hasta que la carga fue tan pesada que reventó la hebra. El advenimiento de nuevas tecnologías como los videocasetes y posteriormente los DVDS que junto con las transmisiones televisivas de películas vía cable que las ofrecen en múltiples canales lograron ser un sustituto perfecto y mucho mas económico para la asistencia a las salas de exhibición cinematográfica, las eternas crisis económicas que padeció el país a partir de 1976 que depauperaron a la ya de por si empobrecida población lo que hizo imposible que el publico cautivo que tenia nuestra cinematografía siguiera asistiendo a sus exhibiciones en las salas cinematográficas al convertírselo en articulo de lujo gracias a los constantes incremento en los precios del boleto de ingreso, no quedándoles otra alternativa que refugiarse en las películas que se podían ver por los medios electrónicos, y finalmente la nueva ley de cinematografía promulgada por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari que redujo el tiempo de pantalla de las películas mexicanas del 50% al 10% y autorizo el doblaje de los films extranjeros.

Antaño realizar películas era muy costoso y laborioso. Hacer una buena película era enrolarse en una gran empresa de dimensiones enormes que no cualquiera, mas bien unos pocos tenían el capital y las relaciones para hacerlo, por lo que la cinematografía se enfoco mayormente a ser una industria de entretenimiento con gran riesgo de inversión, por lo que pocos eran los atrevidos a incursionar en ella y ya que estuvieron dentro les cerraron la puerta a los que de algún modo desearan ingresar. Pero con el advenimiento de nuevas tecnologías, primero cinematográficas: 16 y 8 milímetros y después el súper 8, y luego de video que culmino en la digitalización ya se pueden elaborar actualmente películas a muy bajo costo (un buen equipo de video digital cuesta alrededor de cien mil pesos y la cinta es susceptible de exhibirse con muy buena resolución en las salas cinematográficas) lo que pone al alcance de un gran numero de personas e instituciones la posibilidad de expresarse a través del lenguaje audiovisual.

Paralelamente mientras decaía la industria fílmica nacional allá por los años sesenta, se fue gestando un movimiento por parte de aquellos que estaban excluidos del sistema de producción establecido como los estudiantes de la carrera de cinematografía ofrecida por la Universidad Nacional Autónoma de México en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos y otras personas que deseaban expresarse a través de este medio al cual ya tenían a su alcance en los formatos alternos de 16 y súper 8 mm. Por lo que se fue gestando un movimiento de varios cineastas que cada vez fue tomando mas fuerza creando sus propias redes de distribución y exhibición, principalmente en recintos universitarios y culturales cuyas producciones rebasaban en calidad y contenidos a los denominados churros que tan en boga estaban en aquella época . Y ellos esos jóvenes del entonces llamado cine independiente fueron los que le cambiaron el rostro a la cinematografía nacional.

Actualmente y gracias a las nuevas tecnologías, una película no necesariamente tiene que ser hecha para la pantalla grande, ahora hay una gran cantidad de films que se hacen exclusivamente para la televisión y DVDS por lo que las formas de difundir las realizaciones audiovisuales se están modificando, ya que es un hecho innegable según lo muestran las estadísticas que año con año asiste menos gente a las salas de exhibición cinematográfica como por ejemplo en el 2005 que bajo alrededor de un 7%, y se incrementan las ventas de DVDS que le proporcionan a cada film alrededor del 40% de sus ingresos.

Todos estos antecedentes son importantes para contextualizar el momento que estamos viviendo ahora con un esquema de producción cinematográfica totalmente diferente al que impero por varias décadas y finalmente reventó, y al uso de unas nuevas tecnologías que han abaratado sustancialmente la realización de películas.

También hay que tomar en cuenta lo que representa y lo es el cine como medio de comunicación, de expresión, que ya no es un simple entretenimiento banal cuyo único fin es la rentabilidad económica. El lenguaje audiovisual que se manifiesta a través del celuloide impreso y la grabación en cintas magnéticas que son digitalizadas es ahora mas que nunca el medio mas eficaz para transmitir mensajes, educar a las personas, informar de situaciones de todo tipo en el momento en que están sucediendo, aprender cosas nuevas, almacenar datos y archivos exactamente como son, preservar el conocimiento y transmitirlo, registrar la historia de la humanidad tal y como sucedió a partir del siglo XX, etc. De alguna forma se pude decir como lo menciona Raféale Simone en su libro “La Tercera Fase” que el lenguaje audiovisual esta sustituyendo al tipográfico, es decir al libro, ya que mirar es mas fácil que leer.

Por otra parte y tomando como base la teoría de la Mediologia propuesta por Regis Debray, ya que la comunicación como el la entiende y divulga, tiene en la cinematografía un buen ejemplo de cómo se da, al preservar la cultura de un país no importa los años que pasen, siempre habrá a donde recurrir como una base de datos para traer al presente usos, costumbres, acontecimientos, etc. y revivir nuestras raíces y lo que ha sucedido con ellas, por lo que es importante que se continúe imprimiendo en celuloide las etapas por las que ira transitando el país, así como la diversidad de valores de las diferentes regiones y habitantes que forman este gran crisol en que se ha convertido México.

Son múltiples las formas en que nos vemos y reconocemos en el cine, sucediendo esto desde sus inicios, cuando hace mas de un siglo los enviados de los hermanos Lumiere y posteriormente los trashumantes tomaban las “vistas” de cada población a que llegaban, las revelaban en la noche y al día siguiente las exhibían al asombrado publico, que incrédulo, se veía reflejado sobre una tela de manta. A partir de ahí se vivió la vida cotidiana en el cine, desde que cada caudillo revolucionario llevaba sus camarógrafos para que dieran cuenta de sus hazañas hasta películas hechas a la medida del régimen (Zapata de Felipe Cazals, 1970) u otras criticas, otras queriendo ser mas objetivas que retrataban la realidad de la épica revolucionaria. Como olvidar la comedia ranchera que narra las vicisitudes de la vida campirana o el melodrama urbano en el que se llego a reconocer, identificar y cohesionar no solo México, sino toda Latinoamérica como lo afirma Jesús Martín Barbero en su libro de los Medios a las Mediaciones, ya que al fin de cuentas estamos mas cerca de ellos que de Estados Unidos.

Con todo lo anteriormente expuesto y retomando el caso del cine mexicano a partir del punto de quiebre de 1997 donde se abandonan los anquilosados esquemas de producción y surgen unos nuevos gracias al empuje de los verdaderos cineastas cuyas propuestas audiovisuales y de contenidos llegaron a transformar la imagen que se tenia de nuestra cinematografía (ahora ya nadie habla de “churros”), basados fundamentalmente en elevar la calidad de las películas, narrando historias atractivas y de interés para la sociedad contemporánea cosa que lograron siendo cada vez mayor las invitaciones a participar en festivales internacionales y logrando obtener distinciones en los mismos lo que hizo que las miradas de todo el mundo voltearan hacia nuestra cinematografía y a sus creadores lo que coadyuvo a que de 9 películas producidas en 1997 se incrementaran a 28 y que el numero de espectadores de 3.5% llegara a casi 10% logrando dar un salto cuantitativo y cualitativo de grandes proporciones que catapultaron al cine mexicano.

Las temáticas abordadas reflejan claramente la problemática en que se encuentra el país motivando en muchos casos a la reflexión como en el caso de “El Crimen del Padre Amaro” en la que un sacerdote induce a abortar a su amante en condiciones totalmente insalubres e inadecuadas lo que le produce la muerte, pero esto es solo el hilo conductor para mostrarnos la intima relación existente entre los altos jerarcas del clero, los político y los narcotraficantes que a toda costa y sin ningún escrúpulo mantienen sus cotos de poder y su privilegiada situación económica, haciendo caso omiso a las enseñanzas de Cristo y a los preceptos de los mandamientos de Dios. “Santitos” es otro ejemplo de la enajenación religiosa que padece una mujer que la llevan a realizar un largo y penoso peregrinaje siguiendo los designios e instrucciones de aquella figura que se le apareció en la estufa de la cocina.

La corrupción un mal endémico en nuestro país es mostrada abiertamente en films como “La Ley de Herodes” que narra el ascenso en puestos políticos de un personaje insignificante que hace todo tipo de contubernios para alcanzar sus fines, y “Todo el Poder” que nos cuenta como los judiciales son intocables en este México lindo y querido, siendo a la vez representantes de la ley y criminales por lo que la gran mayoría de casos quedan sin resolver. Y “En un Mundo Maravilloso” asistimos a constatar todos los desaciertos del gobierno del cambio que ha sumido en la pobreza aun mas a nuestro país. Una pobreza que a cualquier precio se han empeñado en ocultar como queda de manifiesto en la historia que cuanta esta película.

“Un Día sin Mexicanos” nos hace ver lo que le pasaría a la sociedad estadounidense si prescinde de nuestros connacionales que trabajan en las faenas mas rudas y desagradables en el vecino país y el problema migratoria queda de manifiesto en películas tales como “American Visa”, “De Ida y Vuelta” y “Al Otro Lado”, por solo mencionar algunas.

De una forma jocosa, en tono de comedia es tratada la relación de pareja en films de gran éxito como “Sexo, Pudor y Lagrimas” en la que se enredan la vida de seis personajes creando las situaciones muy divertidas e hilarantes que van de lo absurdo a lo real en que la que conviven continuamente hombres y mujeres para llegar a tomar conciencia de su situación para seguir el camino mas conveniente después de un proceso de maduración. En la misma tónica se encuentra “Cilantro y Perejil” que tras la separación de una pareja nos muestra el funcionamiento de los clubes de almas solitarias para que al final se vuelvan a reunir. Lo que nos lleva a una reflexión sobre la viabilidad y la ligereza con que tomamos esta forma de cohabitar.

En “De la Calle” vemos reflejada la deprimente realidad de los habitantes de la misma, sus sueños y la desesperanza a la que están condenados en una existencia en la que sobreviven de milagro recordándonos aquella obra maestra que realizo Luís Buñuel con el nombre de “Los Olvidados”. La problemática que vive la juventud sobre todo del sexo femenino de las clases menos favorecidas en donde continuamente reciben maltratos llevándolas a un callejón sin salida para solo encontrar una puerta falsa queda registrada en “Perfume de Violetas”.

Como olvidar esa memorable película denominada “Amores Perros” que además de ser un éxito de taquilla, obtuvo varios galardones internacionales, en la que se entretejen tres historias de diferentes clases sociales , en la que refleja los problemas y la vida cotidiana de cada una de ellas, lo que nos muestra las diferentes preocupaciones, valores, cultura, tradiciones, etc. de cada una de ellas siendo además un retrato costumbrista de gran parte de la sociedad mexicana contemporánea, armado y narrado con gran eficacia, haciendo de estas una de las mejores películas de la cinematografía nacional y un claro ejemplo de las diversas representaciones sociales que se pueden lograr a través de este medio, que muestran la realidad de nuestro país.

El éxito de “Y Tu Mama También” deviene de del erotismo y la sexualidad abierta que muestra en sus escenas, este film cuya narración a veces quiere ser una Road Movie, sirviendo de pretexto para lo anterior y también para mostrarnos y he ahí lo verdaderamente interesante un paisaje deprimente pero real, de la situación en que se encuentra el país a través de su banda sonora y tomas alejadas que aparentemente no tienen la menor importancia.

“Matando Cabos” es una excelente comedia, extremadamente divertida, con una gran propuesta visual y sonora, en la que la picardía mexicana pasa lista de presente, siendo esta un magnifico producto de entretenimiento. Otras películas que han seguido este mismo camino son “Amar te Duele”, “La segunda Noche” y “El tigre de Santa Julia”, por solo mencionar las mas relevantes y que mayor afluencia de espectadores han tenido.

Mención aparte es “El Sueño del Caimán” que si bien por un lado tiene fallas técnicas bastante notorias y no gozo en nuestro país de una distribución comercial pese a que en España estuvo un mes en cartelera, tiene en su haber una maravilloso e imaginativa propuesta visual, una narración con temática costumbrista, de la vida diaria que se sitúa en una de las grandes ciudades de México y que fluye estupendamente, unas actuaciones frescas y costo solo quinientos mil pesos es decir cincuenta mil dólares, lo que nos habla de lo que se puede hacer con tan poco dinero y es este tipo de producciones las que deben voltear a mirar los cineastas ya que dentro de la realidad económica del país, esto es lo que debemos tratar de hacer. Los grandes capitales no son garantía de buenas películas, pero si la imaginación, los conocimientos, la creatividad y el talento. La problemática del país, la idiosincrasia de los mexicanos, la forma de ver la vida, las tradiciones, nuestros usos y costumbres, nuestra historia, los valores culturales y la identidad donde nos reconocemos, lo que nos une, anclados en una sociedad muy heterogénea, pero que al fin de cuentas es la nuestra, donde nos toco vivir y ser de una forma determinada, única en el mundo, con mucho mayores semejanzas con los pueblos latinos que con los anglosajones por ejemplo, todo eso se ve reflejado en el cine mexicano que hace gala de una gran imaginación sociológica para contar nuestras historias quienes somos, quienes hemos sido y quienes queremos seguir siendo, lo que lo hace imprescindible para que se siga contando la vida de este país y sus habitantes, sino ¿quién lo hará?.

Mención aparte merecen los creadores en formatos digitales cuya finalidad no es la rentabilidad económica, sino registrar la problemática del país sea en forma documental grabando los acontecimientos que tienen lugar para que queden como testimonio de nuestra verdadera historia o sea en forma ficcionada en la que queda reflejada nuestra realidad social para que den fe de lo que es México. Lamentablemente estas películas nunca llegan a exhibirse en corridas comerciales al igual que muchas otras manufacturadas dentro de la denominada industria cinematográfica ya que toda esta dominada por los intereses de las grandes trasnacionales del entretenimiento audiovisual, que les impiden su libre circulación, no quedándoles otra opción que su transmisión en televisoras culturales en programas específicos como es el caso de “El Abrelatas” emitido por el canal 11 de la ciudad de México y llegando por cable a varias poblaciones del país.

Hace algunos días vi la película 21 Gramos de Alejandro González Iñarruti, ese mismo que hizo Amores Perros. Mismo director, mismos guionistas, misma narrativa (solo que mas rebuscada, como que si eso fuera garantía de una buena película) pero con actores norteamericanos, temática de aquel país y toda la industria hollywoodense atrás de ella. “Amores Perros” es una excelente película mexicana en donde se ve la problemática de nuestro México lindo y querido, de cómo somos los mexicanos reflejando todo aquello que ayudo a construirnos como pueblo, como nación, nuestra idiosincrasia. “21 Gramos” nada pero absolutamente nada, tiene que ver con México. ¿Es ahí a donde queremos llegar?

Habrá que preguntarle a las personas que escucharon el canto de las sirenas hollywoodenses y se fueron a probar fortuna en el vecino país del norte, algunos con espléndidos resultados en lo económico como Salma Hayek, Alfonso Cuaron, Alejandro González Inarruti, Guillermo Arriaga, Gael García Bernal, Eduardo Lubezki, Diego Luna, Guillermo del Toro, y varios mas, de los cuales no todos han llegado a sobresalir y simplemente sobreviven en su condición de emigrantes. Y los que alcanzaron el éxito, aparte del dinero obtenido, la otra cosa que lograron fue convertirse en artesanos a las órdenes de las grandes compañías trasnacionales

Ya lo manifestó Alfonso Cuaron en una entrevista que le otorgo a la prensa, al decir que sus películas no tenían nada de mexicanas, que solo eran migrantes de lujo, que eran mexicanos que trabajaban en producciones hollywoodenses.

Y son precisamente esas compañías trasnacionales las que impiden la libre circulación de los productos cinematográficos y mediáticos al controlar la distribución y en muchos casos la exhibición de los mismos en todo el mundo. Ellos deciden lo que el publico debe ver y lo que no, y obviamente son las producciones estadounidenses las elegidas ya que como lo menciona Herbert Schiller en su libro Cultura, S.A. “A estas grandes corporaciones lo único que les interesa es la rentabilidad económica y la implantación de la ideología dominante”. De esta forma nos sacan algunos de los pocos dólares que tenemos y van transculturizando a la sociedad mexicana para poco a poco irle metiendo en el cerebro las maravillas del American way of life.

Esta situación es mas que suficiente para que nuestros cineastas y videoastas utilizando las nuevas tecnologías digitales con lo que abaratan enormemente la realización de sus productos audiovisuales, utilicen este formato para elaborarlos y aumenten el numero de producciones, producciones que reflejen nuestra identidad, valores, costumbres, cultura, tradiciones que cuenten y preserven nuestra historia, que le hagan ver al mundo quienes somos y quienes queremos seguir siendo. Ya que el lenguaje audiovisual es la forma mas eficaz para lograrlo y deben de tomar en cuenta que no solo están las salas de exhibición cinematográfica para presentar sus obras, sino que también a través de la televisión sea abierta o de paga, hay una gran necesidad de los canales televisivos de hacerse de nuevo material y la prueba la tienen en las continuas repeticiones de la programación que conforman en bloques de cuatro horas para pasado ese tiempo volver a repetir los mismos programas. Además esta la venta en DVD los cuales pueden adquirir desde en un almacén de lujo hasta en los tianguis, al creador de una película mas que la rentabilidad económica lo que le interesa es que su material sea apreciado por el mayor publico posible sin importar la forma en que este llegue a el.

comentario: esta es una nota la cual habla sobre cine mexicano, que es muy imporante el cine por diferentes razones, porque nos sirve como una leccion con lo que las peliculas nos dejan mensajes , pero por otra parte por que la economia del pais dia a dia es baja y se ocupa dinero para poder ir al cine a ver una pelicula, en ocasiones se tiene pero en otras no.

comentario de la nota numero 1: esta se trata sobre el narco , y el asesinato a un periodista que se exige que se haga justicia , para que la delinuencia se acabe , por que hoy en dia la corrupcion esta por los suelos, y que juntos con orden lo podemos lograr, por que ya es el colmo, que los narcos sean los buenos de la pelicula. no es justo ya es hora .



televisa abrira sus contenidos fuente genero periodistico

TELEVISA ABRIRÁ SUS CONTENIDOS

Fuente:

Genero periodístico: nota informativa

Autor: Marco A. Mares


La noticia es que Televisa —y más específicamente Cablevisión— de Emilio Azcárraga Jean acatará la resolución de la Comisión Antimonopolios que le condicionó la compra de (Televisión Internacional) TVI de Monterrey y pondrá a la venta sus contenidos a todas aquellas empresas que lo soliciten, incluido Teléfonos de México. La venta de sus contenidos podría realizarse a precios diferenciados en función del volumen de teleespectadores que captan las cableras demandantes. Esta última parte apenas está en una fase muy preliminar de análisis.

Pero lo que sí es una decisión firme es que Televisa no interpondrá amparo en contra de la resolución de la Comisión Federal de Competencia que condicionó la operación de compra de TVI por parte de Televisa a la apertura de sus contenidos a otras empresas de cable que se lo soliciten. En consecuencia, Televisa no tendría que dar marcha atrás en la compra de TVI, que realizó en 68 millones de dólares y que posteriormente notificó a las autoridades respectivas. Adicionalmente, al acatar esta resolución de la CFC, Televisa seguramente no tendrá problema alguno para adquirir Cablemás, cuya autorización todavía está pendiente de resolverse, aunque el órgano antimonopolios anticipó que se basaría prácticamente en los mismos términos en que lo hizo para el caso de TVI.
Aunque todavía está analizando la resolución respectiva de más de 200 páginas de la Comisión Antimonopolios, en la empresa de Azcárraga Jean ya descartan el camino del pleito legal en contra del órgano regulador de la competencia. Prefieren optar por acatar la resolución, aunque la consideran desproporcionada, con el propósito de avanzar en su intención de ampliar su participación en el mercado de la televisión por cable, internet y telefonía. La Comisión Antimonopolios condicionó la operación de compra a que Televisa ofrezca sus contenidos de televisión abierta en condiciones no discriminatorias a todas aquellas empresas de televisión restringida que lo soliciten. La intención de la CFC es que Televisa utilice los contenidos como barrera de acceso a sus competidores. La idea clara de Televisa, a través de Cablevisión, es no sólo ampliar el negocio de la televisión por cable, sino también ampliar su participación en el negocio de la telefonía. El cálculo de televisa es que hay una ventana de oportunidad para ampliar su participación en el negocio de la televisión por cable y obviamente los de internet y telefonía. Y es que, desde su perspectiva, hoy el mercado de la televisión por cable está muy fragmentado. Es decir, está muy pulverizado en distintos propietarios y en general todos tienen necesidad de capital. Televisa se estaría preparando para enfrentar y competir a Teléfonos de México, en caso de que se modifique su título de concesión y se elimine la prohibición que tiene para ofrecer servicio de televisión de paga. AZCáRRAGA Y SLIM, CAMINOS QUE SE BIFURCAN. La relación de negocios entre Emilio Azcárraga Jean y Carlos Slim parece que terminará inexorablemente. Por lo pronto, la posición accionari .

comentario. esta nota es de los hombres mas ricos del mundo , dueños de televisa que estan relacionados con los telefonos , que estan relacionados con la telefonia . y los medios de comunicacion que es el canal de televisa esdirigido por carlos slim , y emilio azcarraga.


titulo un ano la ley televisa genero nota

Titulo: A un año de la ley Televisa

Género: Nota informativa
Medio: Televisión

Autor: No dice
Fuente: Revista Etcétera
Fecha: 30 de Marzo de 2007


Hace un año, en las primeras horas del 31 de marzo, los senadores de la República de todos los partidos consumaron uno de los mayores despojos a la nación de la historia reciente: aprobaron el plan de negocios de Televisa convertida en ley.

Ese avasallamiento de los poderes fácticos fue respaldado por el entonces presidente Vicente Fox que, sin atender a las múltiples demandas que desde distintos sectores pedían que la vetara, hizo publicar el 11 de abril en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley de Telecomunicaciones y de la Ley Federal de Radio y Televisión. De esa manera demostró, como a lo largo de su sexenio, que estaba sometido al poder de las televisoras, acatando sus dictados.

Pero no sólo él, desde el 1 de diciembre de 2005 y por unanimidad, 327 diputados aprobaron el primer paso de ese despojo. Los partidos políticos, salvo honrosas excepciones de algunos de sus militantes, también cedieron al mandato del consorcio televisivo. Otro tanto hicieron los candidatos que disputaban la Presidencia que con su mutismo o beneplácito avalaron ese atropello.

A un año de distancia, los saldos están a la vista: la integración de la Comisión Federal de Telecomunicaciones quedó al gusto del emporio; tanto Televisa y TV Azteca se sienten con el suficiente poder para vetar y atacar a través de sus pantallas a quien ose presentarse como un competidor en el espacio radioeléctrico; el recurso de inconstitucionalidad que presentaron varios de los entonces legisladores duerme el sueño de los justos. Aquí una parte del material que etcétera publicó durante todos esos aciagos meses.

comentario:esta es una nota la cula nos dice sobre lo que el sexenio de fox y como es que , los medios de comnunicacion se relacionan, y como los partidos politicos estan en razon con eso , los militares y tv se siente con el suficiente poder para estar al tanto de los medios de comunicacion.




Titulo participacion la radio posibilidad negociada

Titulo: La Participación en la Radio: Una Posibilidad Negociada de Ampliación del Espacio Público.

Género: Nota informativa
Medio: Radio

Autor: Rosalía Winocur
Fuente: Revista Razón y Palabra
Fecha: Febrero- Marzo de 2007

La participación del público en los medios tiene sus orígenes prácticamente desde la aparición del periódico con el correo de lectores, pero cobra importancia en términos de opinión pública cuando se populariza en la radio el uso del teléfono en la década de los sesenta. A partir de ese momento la presencia de los ciudadanos en los medios se ha ido incrementando paulatinamente no sólo como recurso de legitimación del discurso de distintos segmentos y programas sino, también, como estrategia de visibilidad y reconocimiento de las necesidades de distintos grupos e individuos.

La importancia y la emergencia de este tipo de participación son indudables, sin embargo falta dilucidar cuál es su significado y alcance en términos de esfera pública:
a) ¿Hasta qué punto pueden considerarse espacios públicos de "traducción" y amplificación de las demandas ciudadanas?,

b) ¿y esta traducción, responde a los intereses genuinos de los ciudadanos, grupos o movimientos, o a los requerimientos de la construcción mediática del acontecimiento?,
c) ¿consiguen ser ámbitos alternativos a las formas tradicionales de mediación entre ciudadanos y poderes públicos?,

d) ¿los conductores actúan realmente de mediadores entre los poderes públicos y los ciudadanos, o más bien montan simulacros como parte de la puesta en escena?

e) Y desde la perspectiva de los participantes, ¿quiénes llaman?, ¿por qué lo hacen?, ¿desde qué lugar lo hacen?, ¿están solos o acompañados?,

f) ¿representa una instancia de participación individual o colectiva?, ¿se trata de una opción alternativa o complementaria de otras instancias de consulta, participación, opinión o demanda?,

g) y, por último, ¿qué papel juega la participación respecto a las posibilidades de ampliación y democratización del espacio público?

Para responder a estos interrogantes, es necesario, por una parte, abordar el problema de los nuevos sentidos que ha experimentado el concepto de ciudadanía en el contexto de las transformaciones ocurridas en la esfera pública, y por otra, discutir la naturaleza que adquiere la participación en los escenarios mediáticos. “La necesidad de comprensión de lo público en un mapa cruzado por tres ejes: el de la actual reconstrucción conceptual de lo público, la reconstitución de los medios y las imágenes en espacio de reconocimiento social, y las nuevas formas de existencia y ejercicio de la ciudadanía” (Martín-Barbero:2001:30)

Consumo, medios y ciudadanía: una relación emergente

Históricamente se ha concebido a la ciudadanía como un concepto que incluye todas las prerrogativas y subordina las diferencias en función de la relación de la igualdad de derechos definidos en términos universales y establecidos jurídicamente. Sin embargo, la emergencia de nuevas identidades, los conflictos étnicos, la crisis de las formas tradicionales de participación y representación política, y los procesos de globalización, han erosionado los significados tradicionales. En la literatura sobre el tema existe un consenso generalizado de que el concepto ha sufrido transformaciones tanto en lo que designa como en lo que representa, pero la perspectiva para abordarlo varía según en que realidad política y social se ubique la reflexión. Las diferencias pueden agruparse en cuatro orientaciones distintas. La primera vertiente ubica el problema en el surgimiento de nuevas identidades y la pugna de diversos grupos por el reconocimiento y la visibilidad de sus intereses. Esta línea de reflexión, particularmente desarrollada en Estados Unidos y en Europa a raíz de las reivindicaciones de las minorías, ha ido cobrando importancia en América Latina. El desarrollo de los movimientos sociales y la proliferación de diversos grupos que batallan por el reconocimiento de sus intereses y la legitimación de sus demandas, está llevando a redefinir lo que se entiende por ciudadano, no sólo respecto a la igualdad de posibilidades sino también al derecho de ser diferente. "Esto implica una desustancialización del concepto de ciudadanía manejado por los juristas: más que como valores abstractos, los derechos importan como algo que se construye y cambia en relación con prácticas y discursos" (García Canclini, 1995:20). En esta perspectiva, se afirma que la ciudadanía formal ya no asegura el acceso a los derechos sustantivos, incluso, en ciertas realidades políticas y sociales, se ha vuelto una práctica restrictiva asociada a valores nacionalistas que en ocasiones suele adquirir connotaciones xenóficas (Appadurai, 1996). Asimismo, votar no siempre tiene el mismo sentido para los residentes legales que para los ilegales, para los indígenas que para los mestizos. Algunos de estos grupos tienden a percibir los derechos formales más como mecanismos de exclusión que de inclusión, de ahí que muchos inmigrantes no estén tan ansiosos por obtener la ciudadanía (Rosaldo, 1998), ni los indígenas se muestren interesados en ejercer sus derechos políticos. Dentro de esta línea de reflexión, se recorta también la perspectiva feminista que aborda el problema desde la desigualdad de géneros y la opresión de las minorías étnicas y sexuales (Young, 1996). Sostiene que aunque formalmente todos los ciudadanos tienen el derecho de participar en diversas instancias políticas, sociales y jurídicas, en la práctica de las instituciones esto casi nunca se ejerce. Las mujeres, los ancianos, los discapacitados y minorías sexuales o étnicas suelen ser marginados, descalificados o simplemente ignorados. En esta posición se cuestiona severamente el presupuesto de definir a la ciudadanía como mayoría porque contribuye a reproducir la desigualdad: "Definir la ciudadanía como mayoría evita y ensombrece el requisito de que todas las experiencias, necesidades y perspectivas sobre los sucesos sociales tengan voz y sean respetadas (...) La existencia de grupos sociales presupone que las personas tengan historias, experiencias y perspectivas sobre la vida social diferentes, aunque no necesariamente excluyentes, y ello implica a su vez que tales grupos no comprendan totalmente la experiencia de los restantes" (Young, 1996:113, Pateman, 1996). En su lugar se propone definir a la ciudadanía como "cultural" (Rosaldo, 1998), que se entiende como "el derecho a ser diferente (en términos de raza, etnicidad o lengua nativa) con respecto a las normas de la comunidad nacional dominante, sin comprometer el derecho a pertenecer a ésta, en el sentido de participar en los procesos democráticos del Estado-nación (...) Desde el punto de vista de las comunidades subordinadas, la ciudadanía cultural ofrece la posibilidad de legitimar las demandas surgidas en el esfuerzo por emanciparse. Dichas demandas pueden variar desde temas legales, políticos o económicos, hasta problemas de dignidad humana, bienestar y respeto" (1998:242).

La segunda postura, ubica los cambios en la pérdida de centralidad de la política como discurso organizador de las identidades políticas y sociales (Lechner, 2000). Esto se explica como una consecuencia de la crisis de las ideologías, de los partidos y sindicatos como mecanismos de representación y de las transformaciones ocurridas en el papel del Estado. Dicha pérdida, produce una resignificación de la ciudadanía:

La llamada deselogización refleja la erosión de las claves interpretativas que anteriormente otorgaban inteligibilidad a la realidad social. El discurso político pierde poder de convocatoria porque ya no logra ofrecer códigos interpretativos ni señas de identidad fuertes. En la medida en que las identidades de clase se diferencian y dan lugar a una multiplicidad de agrupaciones tenuemente perfiladas, se diluyen "los intereses representables" (...) las personas a su vez, difícilmente se reconocen en una política que no les brinda reconocimiento social, un sentimiento de seguridad colectiva y de pertenencia a una 'comunidad'. En síntesis, crece la desafección por la política. Salvo en periodos 'calientes' la política no es algo relevante en la vida de los ciudadanos" (2000:26).

En esta perspectiva, el ejercicio de la ciudadanía se va desplazando de la política institucional a diversas instancias y núcleos de organizaciones sociales, locales y comunitarias con intereses muy diversificados. Lechner plantea que la pérdida de sentido de la política tradicional obliga a las personas a concebir de manera nueva su rol de ciudadanos. A veces de manera explícita -como sería el caso de las O.N.G.- pero la mayoría de las veces, de forma implícita, las personas deben formarse su propia idea acerca de los problemas y prioridades del país (2000:27). Este desplazamiento produce dos tipos de ciudadanía. Una de carácter "instrumental" que descree de la política, pero que sigue apelando a las instituciones estatales en la búsqueda de soluciones, particularmente a la administración municipal (2000:28). Y otra, que no tiene al sistema político como referente principal, sino a una red de grupos donde se organiza la socialidad en la vida cotidiana (las sociedades de padres, los grupos de autoayuda, las organizaciones vecinales, los clubes y deportivos, etc.): "El ámbito de la ciudadanía activa parece ser menos la política institucional que el desarrollo societal; estaría motivada por la convivencia social (...)" (2000:31). No obstante, Lechner aclara que este desplazamiento del interés ciudadano desde el sistema político hacia la trama social no debe ser confundido con una despolitización. Más que un desinterés por temas políticos parece tener lugar una socialización de la política en el sentido que las actividades de la vida cotidiana y la relación con las instituciones más próximas adquieren una dimensión política. "La política no residiría únicamente en las instituciones formales sino también en la trama formal al alcance de la experiencia concreta de cada personal. En este sentido puede hablarse de una 'ciudadanización de la política': la recuperación de la política como una capacidad propia de los ciudadanos" (2000:31). Se trata de una construcción teñida de múltiples referentes políticos, pero fundamentalmente anclada en la localidad y en las relaciones más próximas, ser un buen ciudadano en muchos sectores implica básicamente ser un buen vecino.

La tercera postura aborda el problema desde las formas de apropiación del espacio público entendido como “(...) uso social colectivo y multifuncionalidad. Se caracteriza fisicamente por su accesibilidad (...). La calidad del espacio público se podrá evaluar sobre todo por la inrtensidad y la calidad de las relaciones sociales que facilita, por su fuerza mixturante de grupos y comportamientos y por su capacidad de estimular la identificación simbólica, la expresión y la integración culturales” (Borja,1998:46). En esta perspectiva, el ejercicio pleno de la ciudadanía se concibe como la participación activa en distintos proyectos y organizaciones culturales y sociales, la recuperación de protagonismo en la gestión municipal, y la capacidad de concertar con otros el tipo de uso y la distribución de los espacios públicos: “La recreación del concepto de ciudadano, como sujeto de la política urbana, el cual se hace ciudadano interviniendo en la construcción y gestión de la ciudad. (...) El ciudadano es el que tiene derecho al conflicto urbano”. (1998:49). Esta postura también sostiene que la ciudadanía plena no se adquiere por el hecho de habitar la ciudad, ni por tener un documento legal que lo acredite, sino por el ejercicio intensivo y extensivo que diversos grupos hacen de sus derechos en la apropiación del espacio público (1998:52). Estos usos no se limitan a las manifestaciones políticas sino que también incluyen el derecho de las minorías y grupos marginados de ocupar la calle como habitat, espacio de supervivencia, y lugar de visibilidad de sus necesidades y demandas.

Un cuarto enfoque, piensa a la ciudadanía vinculada a las transformaciones que experimentó la esfera pública y a los procesos de consumo masivo. Frente al evidente protagonismo de los medios en la creación y recreación de escenarios de acción política, la pregunta clave que se formula es: ¿en qué medida los medios sustituyen o constituyen nuevos ámbitos para el ejercicio de la política y la ciudadanía? Siguiendo a Martín-Barbero, el problema fundamental no reside en la desaparición de la política, sino en "la reconfiguración de las mediaciones" donde se establecen las formas de delegación y representación de los sujetos en una sociedad. En ese sentido, el rol de los medios no sería principalmente el de sustituir las formas tradicionales del ejercicio de la ciudadanía, sino el de constituir nuevos escenarios donde se vuelven parte "de la trama de los discursos y de la acción política misma, ya que lo que esa mediación produce es la densificación de las dimensiones simbólicas, rituales y teatrales que siempre tuvo la política (...) el medio no se limita a transmitir o traducir las representaciones existentes, ni puede tampoco sustituirlas, sino que ha entrado a constituir una escena fundamental de la vida pública" (Barbero, 1999:50). Esta última perspectiva abre un importante espacio de reflexión teórica para pensar el papel que juegan los medios en los nuevos sentidos que adquiere la práctica y representación de la ciudadanía en relación con los procesos de consumo masivo y las transformaciones ocurridas en la esfera pública. La retracción de los espacios públicos tradicionales junto con la omnipresencia de la televisión y la radio en los hogares afectaron considerablemente los procesos de formación de opinión, las modalidades de participación, las maneras de pertenecer y las estrategias de inclusión en la esfera de lo público.

El discurso sobre la ciudadanía y la apelación recurrente a los ciudadanos circula de manera constante en la narrativa de los medios, particularmente en los noticiarios radiales cuando son convocados a testimoniar, denunciar u opinar sobre diversos problemas o prioridades de la agenda mediática. Pero estos ciudadanos no son interpelados en la plaza pública o en el café literario, sino en el seno de sus hogares mientras desayunan, en sus automóviles mientras padecen un embotellamiento o en la oficina mientras trabajan en la computadora. Los individuos cada vez más construyen sus opiniones y participan de lo público desde sus casas, ya no necesitan desplazarse al centro de la ciudad para manifestar públicamente el descontento o la adhesión a un movimiento, tampoco requieren salir para entablar nuevas relaciones o solicitar apoyo emocional. El ámbito doméstico se ha convertido en el centro desde donde se tienden puentes con el mundo, desde la casa se puede llamar por teléfono a la radio para expresar una opinión, enviar un fax para realizar una denuncia, mandar un correo electrónico para responder en una encuesta, crear una comunidad virtual, integrar cadenas de solidaridad o tomar parte en un grupo de discusión. Lo cual nos lleva a pensar que en las prácticas de consumo doméstico también se construyen los nuevos sentidos de la ciudadanía (García Canclini, 1995):

No fueron tanto las revoluciones sociales, ni el estudio de las culturas populares, ni la sensibilidad excepcional de algunos movimientos alternativos en la política y en el arte, como el crecimiento vertiginoso de las tecnologías audiovisuales de comunicación lo que volvió patente de qué manera venían cambiando desde el siglo pasado el desarrollo de lo público y el ejercicio de la ciudadanía. Pero estos medios electrónicos que hicieron irrumpir a las masas populares en la esfera pública fueron desplazando el desempeño ciudadano hacia las prácticas de consumo. Se establecieron otros modos de informarse, de entender las comunidades a las que se pertenece, de concebir y ejercer los derechos. Desilusionados de las burocracias estatales, partidarias y sindicales, los públicos acuden a la radio y la televisión para lograr lo que las instituciones ciudadanas no proporcionan: servicios, justicia, reparaciones o simple atención" (García Canclini, 1995:23)

En esta construcción, los medios asumen la fragmentación de la representación sobre la ciudadanía y se ofrecen como mediadores "de la heterogénea trama de imaginarios de identidad de las ciudades, regiones, espacios locales y barriales" (Martín-Barbero, 1999:43). Y es precisamente en esta mediación donde contribuyen a resignificar el ejercicio y la representación de la ciudadanía, poniendo en circulación toda clase de asuntos del orden público y privado cambiando el sentido de sus ámbitos de referencia, relocalizando lo global o proyectando lo local fuera de sus espacios concretos, tendiendo puentes imaginarios con las autoridades, en fin, llevando y trayendo información de la escena pública al hogar y del hogar a la pantalla. Lo anterior explica en buena medida el surgimiento de ciudadanos mediáticos que desde la centralidad cotidiana del hogar claman por ser escuchados y atendidos:

Lo propio de la ciudadanía hoy es el hallarse asociada al ‘reconocimiento recíproco’, esto es al derecho a informar y ser informado, de hablar y ser escuchado, imprescindible para poder participar en las decisiones que conciernen a la colectividad. Una de las formas hoy más flagrantes de exclusión ciudadana se sitúa (...) en la desposesión del derecho a ser visto y oido, que equivale al de existir/contar socialmente, tanto en el terreno individual como colectivo, en el de las mayorías como de las minorías (Martín-Barbero, 2001:30).

Esta última perspectiva sobre la ciudadanía nos abre un importante espacio de reflexión teórica para pensar el sentido y el alcance de la participación en la radio en términos de esfera pública.

Los escenarios radiales: ¿nuevas esferas públicas o "seudoesferas"?
La controversia entre Garnham (1986) y Keane (1997) acerca de la validez del modelo de radiodifusión público como ideal de esfera pública, es especialmente relevante para éste trabajo porque los resultados de nuestra investigación apuntan a reforzar la hipótesis de Keane (1997) en la siguiente dirección: se puede considerar a la radio esfera pública en las nuevas condiciones de globalización y desterritorialización de la cultura y la información, no en el sentido de una esfera única, homogénea y separada del estado o de la vida privada, si no, por el contrario, en la fragmentación de múltiples espacios de concepción diversa y heterogénea, donde se cruzan los discursos del poder con los de la vida privada, y donde muchas veces es difícil precisar los límites o definir los rasgos de cada uno porque son de naturaleza cambiante, y mirados desde ciertos ángulos pueden considerarse públicos, y desde otros privados.

El modelo de radiodifusión público atraviesa serias dificultades como señala Keane (1997), no sólo de orden financiero sino de legitimidad: "tanto audiencias como emisores sienten que el reclamo de representatividad del servicio público, es de hecho, una defensa de la representación virtual de un todo ficticio, un recurso para programar aquello que simula las opiniones y gustos reales de algunos de aquellos a quienes se dirige (...) tal modelo de servicio público encorseta a sus audiencias y viola regularmente su propio principio de igualdad de acceso para todos al entretenimiento, las noticias de actualidad y la programación cultural en un ámbito público común" (1997:54-55).

El recurso de construcción de legitimidad tradicionalmente utilizado por la radio de presentarse como "servicio público", paradójicamente se ha vuelto eficiente en términos de la lógica comercial e ineficiente en la pública, donde por el contrario representa una restricción para abrirse a las demandas de públicos cada vez más volubles y fragmentados. A diferencia de lo que propone Garnham (1990), de definir la esfera pública como un "espacio para una política racional y universalista” que sólo puede depender de unos medios independientes del mercado, la realidad indicaría que se ha fragmentado en varios circuitos que no están necesariamente interconectados. Tampoco guardan relación con un territorio físico determinado o las fronteras nacionales, están en permanente reconstitución y son de variable duración:

Hoy día se ha vuelto obsoleto el ideal de una esfera pública unificada (...) en lugar de ello, figurativamente hablando, la vida pública experimenta una 'refeudalización', no en el sentido en que Habermas utilizó este término (...) sino en el de la conformación de un complejo mosaico de esferas públicas de diversos tamaños, que se traslapan e interconectan y que nos obligan a reconsiderar radicalmente nuestros conceptos sobre la vida pública y sus términos 'asociados' tales como opinión pública, bienestar público y la diferenciación público-privado (Keane, 1997:56).

La clasificación de Keane acerca de las esferas públicas que establece la distinción entre "mesoesferas", "macroesferas" y “microesferas” públicas, nos parece especialmente útil para pensar el problema de la presencia de los ciudadanos en la radio:

Una esfera pública es un tipo particular de relación espacial entre dos o más personas, por lo general vinculadas por algún medio de comunicación (televisión, radio, satélite, fax, teléfono, etc.) y entre las cuales se suscitan disputas no violentas, durante un período de tiempo breve o más prolongado en torno a las relaciones de poder que operan dentro de su determinado medio de interacción y/o dentro de los más amplios ámbitos de las estructuras sociales y políticas en los que se encuentran los adversarios (Keane, 1997: 58).

El autor define a las mesoesferas públicas como los "espacios de debate sobre el poder, integradas por millones de personas que observan, escuchan o leen, a lo ancho de un área de grandes dimensiones, cuya extensión puede ser la del Estado-Nación o bien ampliarse más allá de sus fronteras, hasta alcanzar audiencias vecinas" (1997:62); y a las "macroesferas", como aquellas conformadas por millones de ciudadanos, que "son el resultado (no intencional) de la concentración internacional de las empresas de comunicación masiva, que antes eran detentadas y operadas en el espacio del Estado-Nación " (1997:64 y 65).

En el esquema de Keane una microesfera se constituye por cualquier forma de interacción donde eventual y potencialmente se puedan discutir o intercambiar opiniones acerca de asuntos de interés colectivo de diversos grupos desde reuniones políticas hasta pláticas infantiles sobre video juegos. Aunque resulta cuestionable que éste último ejemplo constituyan una esfera pública, su definición ayuda a situar un conjunto de espacios de distinto tamaño y durabilidad, donde se producen intercambios entre los ciudadanos entre sí, y a su vez con los medios.

En la perspectiva expuesta podemos considerar que todas las formas de encuentro entre los ciudadanos y la radio que se realizan con cierta regularidad: llamar para participar, hacer pública una demanda, requerir asistencia o información, integrar una red de radioescuchas, formar un grupo de autoayuda, o pertenecer a una audiencia cautiva, pueden constituir potencialmente una esfera pública: "desde el momento en que esta manifestación parcial de la opinión se refleja y se difunde a un público más amplio, virtualmente indefinido, gracias a un medio cualquiera, participa del espacio público" (Ferry, 1992:19).

Por último, tal vez sea necesario precisar que independientemente del carácter público o semipúblico, no todas las esferas públicas son democráticas ni su interconexión está garantizada por institución alguna: "Si bien la esfera pública constituye un sistema de mediaciones comunicativas entre la sociedad civil y los sistemas, en la práctica esta capacidad depende del grado de apertura política de la sociedad y de la porosidad real de los diferentes públicos" (Olvera Rivera, 1999:76). Hablar de esfera pública en las nuevas condiciones mediáticas no define un espacio intrínsecamente democrático, sino un lugar de intercambio de experiencias de variada índole, no obstante significativas en términos de la comunicación y socialización de los asuntos que competen a cada grupo. En esa perspectiva, el interés por los asuntos colectivos coexiste con las necesidades fragmentadas de diversos sectores. Y está coexistencia involucra interconexiones de distinta magnitud y temporalidad entre microesferas, macroesferas y mesoesferas (Keane, 1997). Frente a esta situación, cabe preguntarse si el ideal habermasiano de esfera pública sigue vigente o no, si la participación puede ser real, imaginaria o virtual. En definitiva, si en los escenarios mediáticos puede hablarse de un "nuevo tipo de publicidad o de un viejo modelo de esfera seudopública" (Silverstone, 1996:120).

La naturaleza de la participación mediática.

El problema de la participación en los medios se ha concebido desde dos vertientes, una vinculada a la concepción de Habermas sobre el espacio público y otra relacionada con las radios comunitarias en la perspectiva de la educación popular. En el primer caso, la idea de que la comercialización de los medios masivos de comunicación llevó a refeudalizar la esfera pública monopolizando el campo de la publicidad política (Habermas, 1994a), puede ser cuestionada a la luz de las contradicciones que presenta la comunicación moderna. Cuando Habermas (1994b) asocia mercantilización con 'estandarización' y 'recepción uniforme', pone en duda que la publicidad dominada por los medios de masas pueda brindar a los ciudadanos oportunidades de competir y de "cambiar el espectro de razones, temas y valores canalizados por influencias externas, y la oportunidad de abrirlos innovadoramente y de filtrarlos críticamente" (1994b:34).

Una mirada más minuciosa (Mata, 1992; García Canclini, 1995; Morley, 1996; Silverstone, 1996; Ang, 1997) de las instituciones mediáticas muestra que las audiencias pueden participar en la producción de los mensajes de comunicación, renegociando sus significados, dirigiendo cartas a los periódicos, llamando a la radio, o simplemente apagando el televisor o cambiando de estación. Asimismo, las campañas de algunos grupos consiguen afectar profundamente la credibilidad de los medios, y las nuevas tecnologías como Internet, permiten la creación de canales con mayor capacidad de decisión y apropiación del flujo de información por parte de sus usuarios.

En síntesis, la relación del público con los medios no se establece a partir de una monopolización maniquea de los mensajes, sino en una relación de desigualdad entre condiciones de producción y recepción, que no inhabilita al público para ser crítico frente a los mensajes: "tal desbalance no imposibilita al receptor para reaccionar autónomamente ante los mensajes, capacidad que varía de un momento histórico a otro y de un tipo de medio a otro" (Avritzer, 1999:86). Sostener esta posición no implica, como afirmó Habermas (1994a), oponer una política de la esfera pública a una política del consumismo, en la cual la participación en la democracia se reemplaza por la participación en el mercado. Más bien se trata de entender que el estilo de vida asociado a la modernidad, se edifica tanto en la apropiación, circulación y socialización del entramado de la información y el entretenimiento públicos massmediáticos; como en la participación masiva en el consumo de imágenes, objetos, e ideas: "(...) esta mezcla particular de lo público y lo privado, de lo individual y lo colectivo, del demócrata y el consumidor es lo que se forma en las actividades de la vida cotidiana" (Silverstone, 1996:121, García Canclini, 1995).

Los medios electrónicos de comunicación modificaron sustancialmente las condiciones en que se desarrolla el debate público, términos como diálogo, crítica, debate, participación, deben ser repensadas en el marco de la comunicación mediática. La radio hablada, tanto la pública como la comercial, constituyen un escenario privilegiado para abordar este problema. A diferencia de la televisión, basa su credibilidad en oficiar de traductora y canalizadora de las demandas y necesidades ciudadanas, y, ofrece espacios -o genera la ilusión de hacerlo-, para el debate y la libre circulación de las ideas con la participación directa del ciudadano.

El segundo caso, la participación concebida desde la educación popular, se origina a finales de los sesenta con Paulo Freire (1970). El famoso pedagogo proponía que el eje de la educación popular tenía que ser el de transformar a las comunidades, grupos y organizaciones campesinas en actores y partícipes directos en la gestión y desarrollo de su propia educación. Esta postura, con algunas variantes críticas, se ha mantenido hasta la actualidad orientando el trabajo de diversos grupos y organizaciones en comunidades campesinas o en barrios pobres de la ciudad. La radio desde la educación popular se la concibe como un instrumento que permite que las comunidades: "tomen conciencia de sí mismos, se comuniquen eficazmente (...) se organicen social, laboral y políticamente y puedan así, participar en los procesos decisorios que los atañen"1.

El proceso de toma de conciencia depende del desarrollo de capacidades de reflexión crítica sobre la propia realidad social para poder transformarla, en ese sentido diversos medios como la radio, periódicos, y más recientemente el video e Internet, se presentan como herramientas idóneas para facilitar el proceso de aprendizaje en la educación popular, no sólo como medio de difusión sino como instrumento de transformación de la realidad. De ahí que su uso se pensara, y se piense - a diferencia de lo que ocurre con los medios masivos y comerciales -, como la apropiación de las condiciones de producción, lo cual implica que las comunidades deben intervenir activamente en el proceso que va desde la concepción del guión hasta la transmisión de los programas y su posterior evaluación:

Las organizaciones comunitarias son las responsables de todo el proceso comunicativo: desde la programación hasta la gestión de la transmisión (...) Favorece una programación interactiva con la participación directa de la población en el micrófono, e incluso, produciendo y trasmitiendo sus propios programas a través de sus entidades y asociaciones. Por lo tanto está garantizado el acceso público al medio de comunicación" (Krohling, 1998:42-43)

Este esquema, con ciertas objeciones que no es el caso discutir aquí, sigue siendo válido para pensar el desarrollo de la radio comunitaria en diversas realidades locales, étnicas, regionales y culturales, pero no puede trasladarse mecánicamente para pensar la participación en los escenarios mediáticos masivos y comerciales. Es necesario definir la naturaleza de la participación mediática a partir de pensar a los medios no sólo estructurados por la lógica del mercado, sino como "espacios decisivos de reconocimiento social" (Martín Barbero, 1999:50). Efectivamente, en esta perspectiva, la posibilidad de ampliar el margen de participación, no pasa por la apropiación de las condiciones de producción del medio sino del discurso: “(...) hablar de participación es juntar inextricablemente el derecho al reconocimiento social y cultural con el derecho a la expresión de todas las sensibilidades y narrativas en que se plasma a la vez la creatividad política y cultural de un país” (Martín-Barbero,2001:36). De ahí que no sólo sea importante conquistar espacios en los medios (visibilidad) sino poder asegurar que la palabra no sea tergiversada, sacada de contexto o usada para unos fines que no son los del grupo o movimiento.

El problema en estas nuevas condiciones, no es tanto cuestionar el papel y la legitimidad de los medios en la generación de nuevos espacios públicos, sino preguntarse hasta qué punto las transformaciones que introdujeron en la esfera pública empobrecen la vida pública, o, sí, por el contrario ofrecen nuevos desafíos para pensar la relación entre lo público y lo privado, y también las posibilidades de intervención de los ciudadanos en la definición y discusión de los temas de interés colectivo en la agenda mediática.


Espacios y modalidades de participación.

Los noticieros han generado espacios importantes para la canalización y expresión de inquietudes políticas y civiles y se caracterizan por ser receptivos de una demanda mucho más heterogénea y multifacética que los denominados programas de opinión pública. El rasgo propio de este tipo de espacios es que no sólo publicitan la obra del gobierno, sino que también vuelven pública la inconformidad, la demanda o la denuncia ciudadana respecto de las mismas y, con ello, permite trazar un espacio de interacción entre la población y el poder local, esbozar "un lugar de expresión de la cosa pública" como refiere Wolton (1992:32).

La participación del radioescucha se inscribe dentro de la estructura del programa, esto quiere decir que se crean espacios especiales para que éste pueda intervenir mediante llamadas telefónicas, cartas, faxes o entrevistas en vivo. Existen varias modalidades, algunas "directas" y otras diferidas. En la primera forma la voz de las personas sale al aire para hacer un comentario, o pedir asesoramiento. En el segundo caso, una operadora o un asistente de producción escriben en un papel el motivo de la llamada y se lo pasan al conductor del programa. La tercera opción, más sofisticada, funciona del siguiente modo: el conductor convoca al público para que dé su opinión sobre determinado asunto, una computadora clasifica las llamadas según unas categorías pre-establecidas y lo que sale al aire es un "promedio" que se presenta como la "opinión pública". Hay que aclarar que la voz en vivo del ciudadano no necesariamente representa más libertad de actuación, en los tres casos se impone algún criterio de selección y/o edición que responde a la línea editorial del programa. Casi todos los noticiarios y programas de opinión pública, reciben denuncias o brindan información sobre los servicios públicos o el comportamiento de los funcionarios. En estos casos la pretensión de mediar entre las autoridades y los ciudadanos se disfraza de línea directa con el poder o de foro alternativo para juzgar la actuación de la justicia. Estos espacios generan la ilusión en los radioescuchas de que pueden participar directamente en la tribuna para la fiscalización y revisión permanente de la conducta de los funcionarios públicos, pero el hecho de que esta tribuna sea imaginaria no le resta capacidad de impacto en términos de publicidad. Cada locutor de radio se convierte en "defensor del pueblo" y se asume como representante mediático de ciudadanos dispersos, no obstante, reunidos en comunidades imaginarias de pertenencia donde para formar parte y participar no es necesario asistir a ninguna reunión ni trasladarse al Zócalo, basta con prender el radio todos los días a la misma hora.

Lo que caracteriza fundamentalmente a la representación mediática es que se elimina imaginariamente la cadena de delegaciones, donde aparentemente los medios consiguen reestablecer la comunicación directa con el poder a través de la mediación del conductor con las autoridades. Esto constituye una poderosa ilusión que da sentido de realidad al papel de los líderes de opinión como representantes del bien público, frente a la dificultad, y también la imposibilidad real de concebir una relación similar entre el ciudadano común y sus representantes escogidos por votación en el Congreso.

Esta "representación", sin lugar a dudas es engañosa y peligrosa, primero porque a través de un espejismo de democracia directa y foro para juzgar la actuación de funcionarios, contribuye a deslegitimar los mecanismos de elección popular en las sociedades masivas. Segundo, porque la representación se realiza dentro de las condiciones de producción del lenguaje mediático. Esto implica que cualquier requerimiento al ser procesado y priorizado según la lógica y las exigencias del medio, involucra restricciones de tiempo, puestas en escena, lenguajes y espacios en la agenda que muchas veces nada tienen que ver con las necesidades reales de los ciudadanos. En este tipo de traducciones se confunde a menudo el tipo de demanda más apremiante o evidente con la necesidad real de información. Por ejemplo, a partir de suponer que a los ciudadanos les interesa menos la información de corte político que la seguridad pública, a menudo omiten la dimensión política de los problemas, o los presentan como excluyentes.

Casi ningún programa tiene registro o seguimiento de las demandas, y son excepcionales las personas que llaman para reportar si se solucionaron o no. La gente en realidad no espera que la radio arregle sus problemas, y al medio tampoco le interesa averiguar que descenlace tuvieron - salvo que ameriten convertirse en una novela por entregas-, lo que importa para ambos es el factor publicidad. Para los primeros significa volverse "visibles" en la escena pública, para los segundos historias que venden.

En el sentido expuesto, podemos pensar en la línea de Martín Barbero (1998) y Mata (1992), que la crisis de las formas orgánicas de representación no se traduce principalmente en un reemplazo progresivo de las formas tradicionales de hacer política, sino en la constitución de nuevos escenarios donde la visibilidad social que reclaman múltiples actores desde la plaza "pareciera que sólo puede realizarse desde la platea, en ese espacio virtual que la televisión pero también la radio y los medios en general, prometen y realizan emborronando otros sentidos de la acción” (Mata,1992).

La participación en las nuevas condiciones del espacio público como estrategia de negociación de condiciones favorables de visibilidad en los medios
Aún en el marco de una desigualdad evidente en la relación entre medios y ciudadanía -en el sentido que los ciudadanos no pueden apropiarse ni intervenir en las condiciones de producción del discurso-, lo que se constata es una transacción de intereses. En la lógica mediática, la participación es particularmente importante no tanto por la cantidad de llamadas recibidas, sino porque éstas se instituyen en el argumento fundamental acerca del ciudadano en el discurso del programa (Giglia y Winocur, 1997). Los medios han descubierto que abrir los micrófonos y ponerse la camiseta de "defensor del pueblo" es un negocio redondo para obtener credibilidad. Aunque la "representación" que ejercen en el doble sentido, como puesta en escena y delegación de los intereses de la ciudadanía, se realiza dentro de las condiciones de producción del lenguaje mediático -lo cual involucra restricciones de tiempo, puestas en escena, omisiones, y manipulación de la información-; los espacios que ofrecen no dejan de ser alternativas válidas como foro de expresión, instancia de presión, publicitación de sus necesidades y recurso de mediación frente a las autoridades. Por su parte, muchos ciudadanos han aprendido en qué condiciones y bajo qué circunstancias un hecho se puede volver noticia y utilizan eficientemente estos recursos. Cuentan con la información necesaria para saber dónde llamar, cómo hacerlo, qué programas son los más adecuados para canalizar distintos requerimientos, cuál es el público a quién va dirigido, y también su rating. Su intervención puede modificar en cualquier momento las prioridades de la agenda, por ejemplo, cuando aumentan las colegiaturas o cambian el horario de verano se producen una infinidad de llamadas que los programas registran como una preocupación generalizada. Las llamadas por lo general se realizan desde el hogar a título personal y rara vez a nombre de una organización o movimiento a pesar de que varios de nuestros entrevistados pertenecían a distintas asociaciones de carácter civil o político. De ahí que este tipo de participación no genere en ninguno de los grupos estudiados expectativas de organización, pertenencia, o continuidad del vínculo. La motivación que prevalece es la de trascender individualmente, lo cual imaginariamente sólo está reservado para los grandes personajes de la política y del espectáculo. Casi todas las instancias de organización de la vida social en las sociedades masivas le exigen al individuo resignarse a ser uno más del montón, pero los medios, paradójicamente, son los únicos que le brindan la ilusión de que se puede obtener reconocimiento simplemente por el hecho de ser una persona cualquiera que se atreve a llamar y decir lo que piensa sin que importe su condición social.

En este espacio de transacción de intereses lo que básicamente se negocia no son las condiciones de participación sino las cuotas de "visibilidad". De ahí también su carácter efímero y la falta de interés de ambas partes frente a la consumación o el desenlace de los hechos: "El dejarse ver y oír, como sentido clave construido (...) en ese espacio creado entre la plaza y la platea, no requiere una posterior consumación; el sentido se consuma y se congela en el propio espacio que lo produce (...)" (Mata, 1992:74).

En síntesis, esta necesidad mutua abre un espacio fundamental de negociación que representa importantes posibilidades para la ampliación de la esfera pública. Los canales que ofrece la radio y más recientememente Internet, tienen un efecto democratizador independientemente de si las demandas se solucionan o no, de la intencionalidad de los actores o de los filtros que sufren en el proceso de salir al aire. En primer lugar, permiten ampliar el espectro de las cuestiones que se debaten, en segundo término posibilitan el reconocimiento de las necesidades de otros, y, por último, validan socialmente la experiencia de individuos y grupos que normalmente son ignorados o discriminados en sus ámbitos de pertenencia más próximos. Lógicamente, lo anterior plantea una tensión entre intereses diversos, muchas veces en pugna que no siempre se resuelve a favor de los que demandan presencia en los medios. De hecho, aquellos participantes que piensan de manera "distinta", sino "venden" de manera inteligente sus preocupaciones corren el riesgo de quedar excluidos del discurso por la vía de la omisión, de la censura o por su condición de minoría. Lo cual tiene como consecuencia la producción de un modelo de participante y de formas de participar que contribuye a reproducir los estereotipos acerca de "lo que piensa la mayoría", "lo que es de interés común", y además acerca de cómo, cuándo y dónde decirlo (Giglia y Winocur, 1996:83).

Para concluir:

Los medios han contribuido notablemente para que la noción de ciudadanía haya dejado de ser un concepto abstracto, restringido al ejercicio de deberes y derechos políticos dentro de una nación, y se haya vuelto una designación popular, polisémica e instrumental. En esta nueva versión de cultura pública los medios conectan las diversas versiones sobre el ejercicio de la ciudadanía que circulan en el imaginario social: (derecho a ser diferente, derecho a circular libremente sin sentirse amenazado, derecho a manifestarse, derecho a tener buenos servicios, derecho al conflicto y a la negociación de intereses antagónicos, derecho a consumir, etc.), con las representaciones más abstractas del ejercicio de deberes y derechos en una suerte de habilitación para la queja que sólo consigue legitimarse si trasciende a los medios. En estas nuevas condiciones el sentido de lo público no se percibe como un espacio de debate ni se construye como un lugar de confrontación de ideas, sino, más bien, como un lugar de visibilidad y reconocimiento de diversas demandas que incluyen desde la posibilidad de canalizar una queja hacia las autoridades hasta depositar una confidencia en la solícita oreja del conductor de un consultorio sentimental.

En la perspectiva expuesta, los nuevos escenarios de la ciudadanía recreados por los medios, se conforman más en el hecho de ser habitante de la ciudad que parte de una nación, en la necesidad de establecer reglas de convivencia con los vecinos que en el interés sobre las condiciones de competencia política, en la gestión de servicios ante la delegación que en la reivindicación de derechos políticos frente al gobierno central, en la integración de pequeños grupos con intereses focalizados que en la pertenencia a un partido político, en la negociación individual o grupal de espacios de visibilidad en los medios que en la participación política en lugares públicos.

Por su parte, la generalización de la participación en los medios como estrategia de inclusión de las demandas ciudadanas en el espacio público ha provocado una transformación importante en el papel que éstos jugaban. Abren ventanas no sólo para mostrar sino para ejercer ciertas prerrogativas que en otros ámbitos han perdido eficacia. Tienden puentes y acortan las distancias entre diversas instancias de gestión política, social y administrativa, asumiéndose como representantes de la opinión pública. No obstante, lo que caracteriza fundamentalmente a la representación mediática es que elimina imaginariamente la cadena de delegaciones, donde aparentemente los medios consiguen reestablecer la comunicación directa con el poder a través de la mediación del conductor con las autoridades. Esto constituye una poderosa ilusión que da sentido de realidad al papel de los líderes de opinión como representantes del bien público, frente a la dificultad, y también la imposibilidad real de concebir una relación similar entre el ciudadano común y sus representantes escogidos por votación en el Congreso. Esta representación, sin lugar a dudas, es engañosa y peligrosa, primero porque a través de un espejismo de democracia directa y foro abierto para juzgar la actuación de funcionarios y políticos, contribuye a deslegitimar los mecanismos de elección popular en las sociedades masivas. Segundo, porque la representación se realiza dentro de las condiciones de producción del lenguaje mediático. Esto implica que cualquier requerimiento al ser procesado y priorizado según la lógica y las exigencias del medio, involucra restricciones de tiempo, puestas en escena, lenguajes y espacios en la agenda que muchas veces nada tienen que ver con las necesidades reales de los ciudadanos. En este tipo de traducciones se confunde a menudo el tipo de demanda más apremiante o evidente con la necesidad real de información. Por ejemplo, a partir de suponer que a los ciudadanos les interesa menos la información de corte político que la seguridad pública, a menudo omiten la dimensión política de los problemas, o los presentan como excluyentes.

Ahora bien, si nos ubicamos en la perspectiva de los ciudadanos, la participación en las nuevas condiciones del espacio público mediático también puede ser definida como una estrategia de negociación de condiciones favorables de visibilidad en los medios. Aunque la lógica de producción mediática distorsione casi siempre el sentido de las demandas cuando aísla sus contenidos del contexto original donde se produjeron, o las disocie de las intenciones o expectativas de quienes la realizan, esto no le resta posibilidades de trascendencia. En el espacio de transacción se produce una readecuación de ambas lógicas, por una parte, la de los ciudadanos con sus necesidades de atención inmediata, mediación frente al poder, reconocimiento social y publicitación de sus problemas; y, por otra, la de los medios con las exigencias comerciales de la construcción del acontecimiento. Se trata de un juego de doble entrada y salida: los ciudadanos, movimientos y organizaciones sociales, necesitan de los medios para hacer visibles sus demandas, socializarlas y replicar en gran escala sus contenidos; por su parte, los medios requieren de los ciudadanos de carne y hueso llamando, solicitando, exigiendo, opinando, criticando, acordando o disintiendo, para legitimar su actuación. Lo anterior implica obligatoriamente entrar en negociación con ellos: el medio puede imponer el marco y las condiciones de actuación de las demandas, pero no puede inventarlas, puede colocar filtros o censurar la información pero no puede omitirlas. Entre otras razones porque la competencia podría ocuparse del asunto, y más en el caso de la radio donde existen más de sesenta espacios entre noticieros y programas de opinión pública, de distinta orientación y públicos objetivos para buscar una canalización de los problemas.

Hasta ahora esta relación ha sido monopolizada por los medios, el marco de ampliación de la participación y la negociación de las condiciones de producción de la información depende mucho de que los ciudadanos aprendan más de la lógica de producción del acontecimiento, particularmente de las condiciones en que un hecho puede volverse noticia. El desafío para los ciudadanos, las organizaciones civiles y los movimientos sociales no es cómo aparecer en los medios, tampoco cómo apropiarse de ellos, suena tan utópico como hacer de cuenta que no existen, el verdadero reto es aprender a servirse de ellos para poder incidir en la definición de los tiempos, formas y contenidos de los canales de participación. Esto también implica desarrollar la capacidad de hacer valer sus argumentaciones en el plano discursivo, de crear sentidos colectivos y significados comunes, sin dejar de reivindicar los intereses propios.


comentarios:esta nota es sobre los medios decomunicacion como an ido evolucionado poco poco y como es que , en los setenta fueron evolucionando los diferentes medios , que son bastante importantes , y como la radio manipula a toda una sociedad en general y como los radioescuchas nos agrada estar al pendiente de ese medio de comunicacion, por que la tecnologia va avanzando para que la sociedad , pueda cambiar su capacidad , intelectual,.



titulo notables periodistas genero nota informativa

Titulo: Notables Periodistas

Género: Nota informativa
Medio: Periodismo

Autor: No dice
Fuente: Revista Mexicana de Comunicación
Fecha: Ni Dice

Wallrraf, Capa y Kapuscinski

Notables periodistas

Tiene razón el escritor Gerardo de la Torre, autor de El vengador, Viejos lobos de Marx y muchas otras novelas y libros de cuentos, además de asistente sabatino durante años a la cantina-salón Palacio, al decir que tres son los notables periodistas del siglo XX: Günter Wallrraf, Roberto Capa y Ryszard Kapuscinski. El primero alemán, el segundo húngaro y el tercero polaco.

De Wallrraf no se ha sabido nada desde hace tiempo. Aunque sus dos obras conocidas, Cabeza de turco y El periodista indeseable, son realmente excepcionales y una muestra de que en nuestra profesión hay que arriesgar al máximo, interpretar diversos papeles, descubrir la verdad por encima de todo, denunciar incluso a los medios que falsean la información y tratar de ser honestos a carta cabal.

En el primero de ellos, Günter tuvo que cambiar su pigmentación y bajar muchos kilos para, ante los ojos de industriales alemanes, conseguir trabajo en los oficios más arriesgados: limpiando plantas nucleares, en fábricas donde se arriesga la vida. Es decir: vivir como el turco Ali para relatar el maltrato a esos nacionales, las inclementes condiciones en que viven, el raquítico salario que perciben y la discriminación frecuente.

En el segundo, Wallrraf se convierte igual en informante para exterminar izquierdistas que en militante nazi o en periodista del mayor consorcio de su país, Bild Zeitung. En los tres casos documenta los engaños a los ciudadanos, las formas perversas de la propaganda y cómo las autoridades de un país que se pregona democrático, lejos de cuidar a su gente, da protección a los de arriba.

Estamos ante alguien que causó gran polémica, ya que al transformarse en otros, varios teóricos decían que faltaba a la ética y que no se valía obtener declaraciones e informaciones a través del engaño. La polémica seguirá en un mundo donde si bien la transparencia se abre paso, el secreto y los factores reales de poder impiden descubrir las verdades que necesita una sociedad para evitar abusos.

Un artista de la lente

Roberto Capa –cuyo nombre real era André Freidman– estuvo en varias guerras, especialmente la civil española (1936-1939), y mostró que era posible dar una idea precisa de los horrores que ocurren en las batallas. Fue considerado en su tiempo como “El mejor fotógrafo de guerra del mundo”. Tiene un libro que se llama Cara a cara. Participó en intocables exposiciones.


Luego de él vinieron lo mismo las imágenes de Vietnam (la niña corriendo desnuda en un bombardeo de NAPALM o el vietcong asesinado a mansalva por un pistolero). Muchas de esas estampas –lo mismo que algunas filmaciones televisivas– fueron de lo más importante para que los estadunidenses, básicamente jóvenes, se levantaran y obligaran a su gobierno a poner fin a un conflicto, en el cual estaban siendo derrotados.

Lo maravilloso de las postales de Capa es que no pierden el lado artístico, por más que tengamos en ellas situaciones donde la tragedia aflora. Pareciera que muchos de los acontecimientos fueran parte de composiciones en estudio. Pero no, a pesar de los apresuramientos y contingencias, las tomas eran maravillosas porque el artista se involucraba con lo ocurrido en un acontecimiento que cambió la historia del mundo.

La conciencia de muchos

Del trío, el más conocido por todos es el polaco Ryzsard Kapuscinski. En los últimos años era citado incluso por los más deshonestos tecleadores, no obstante que uno de sus libros lleva como título: Los cínicos no sirven para este oficio, otro de sus éxitos, está compuesto de tres partes, una intervención del autor y dos conversaciones, la última con el famoso crítico de arte John Berger.

En ésta, llamada “El relato en un diente de ajo”, se habla de viajes, silencios, concentraciones de la memoria, posibilidades de la entrevista, pero sobre todo de poesía, herramienta que debe utilizar con gran certeza un reportero, ya que en unas cuantas líneas es necesario describir mundos que en ocasiones son extraños, difíciles de interpretar y casi mágicos. No hay que olvidar que Ryzsard empezó como poeta antes de hacerse periodista.

Independientemente de esas y otras consideraciones, Kapuscinsiki tiene varias afinidades con México. Aquí fue corresponsal de la agencia polaca PAP, de 1968 a 1972. En nuestro país se publicó el primero de sus libros en español: Las botas, en el cual hay un capítulo, “La guerra del fútbol”, donde cuenta un encuentro de balompié entre las selecciones de Honduras y El Salvador. Luego tendríamos reediciones con ese último título.

Ryszard va antes de que se desate dicho combate bélico porque su compañero de oficio, el español-mexicano, Luís Suárez, lo alerta al respecto. Ya puesto sobre aviso que la disputa por el Dios redondo puede llegar a extremos incalculables –algo que no percibía el maestro del idioma, toma el primer avión y llega a Centroamérica para darse cuenta de que las batallas en África no le piden nada a lo que ocurre en nuestro continente.

Por cierto, en Las botas hace sus primeros ensayos para escribir una obra, tanto así que el tercer escrito lo nombra: “Plan del libro que podría empezar en este lugar (o mis peripecias nunca anotadas)”. Volumen donde también recrea parte de lo vivido entre nosotros, es: El mundo de hoy. En éste hace una sátira contra los izquierdistas que se pasan al lado oficial. Incluye en la lista al conocido guatemalteco, Miguel Ángel Asturias, Premio Nobel 1967.


Muchos años después, ya en la cátedra de Nuevo Periodismo Iberoamericano, regresa a suelo azteca con Gabriel García Márquez –otro enamorado de México, bebe tequilas, dicta lecciones y reitera algo que es coincidente con lo dicho muchas veces por el premio Nobel colombiano: “Las grabadoras son un estorbo para el reportero, lo mejor es hablar largamente con las personas, anotar poco e imaginar mucho”. Cuestiones discutibles en las escuelas de periodismo.


Hace tiempo, el autor de El Sha se desencantó del oficio que fuera su pasión, porque, decía, hay demasiados reporteros que tienen como objetivo ganar la nota sin importar cómo, inventándola o aceptándola de fuentes dudosas; no profundizan en su trabajo, se dejan llevar por los intereses mercantiles y aceptan las versiones oficiales, algo que desvirtúa el objeto de trabajo.

Uno de sus trabajos menos conocidos es Los cinco sentidos del periodismo (estar, ver, oír, compartir, pensar), editado por el Fondo de Cultura Económica y la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano. Y es que la edición fue limitada y no se puso a la venta. Aunque es un clásico en casi todas las incontables escuelas de tecleadores.

En este quinteto de sentidos, Ryszard sintetiza lo que debe hacerse en todo momento: no se puede escribir sin estar en el lugar, ver lo que ocurre, escuchar con atención las historias, tener las mismas necesidades de quienes hablan con uno y tratar de sacar las mejores conclusiones de lo que acontece.

Claro que la ética en el trabajo, la obligación de darle voz a los que no la tienen, la urgencia de burlar la censura y la autocensura, y el comprometerse con uno para que el mundo sea mejor, son parte de la filosofía de este hombre que fue llamado “el mejor, un escritor singular” (Paúl Auster), “la conciencia de muchos” (Fernando Savater) y “el enviado de Dios” (John Le Carré).

Dice Kapuscinski:

El verdadero poder contemporáneo pertenece a los grandes grupos financieros, a las grandes organizaciones multimedia, a las grandes instituciones internacionales.

Contra esas murallas debemos levantar nuestra actividad periodística para intentar mellarlas o tirarlas.

Adiós a Capa y Ryzsard, y un saludo a Wallrraf en el refugio donde se encuentre.l

comentario: este es una nota larga pero interesante ya que nos dice que el periodista es una funcion no muy facil como la mayoria lo piensa , pero no es asi pr que en realidad es una funcion de masiada dificli por que tienes que publicar la notas y tiene que ser real de lo que en realidad paso en ese hecho , por que si no el perjudicado es el periodista , ya que es lo leal contar y narrar el acontecimento como es , ojala todos fueran iguales pero hay alguien que si lo es , y otros que en realidad les vale , venderse , y contar cosas que en realidad no son .